El caos y la desesperación alcanzan a la comunidad de El Bolsón, en las últimas horas las llamas cobraron fuerza gracias a la acción del viento y las altas temperaturas, ahora amenazan la zona urbana y ya se puso en marcha un plan de evacuación.
En el sur de nuestro país, en nuestra Patagonia, las llamas ya se cobraron la vida de 20 mil hectáreas: en el Parque Nacional Nahuel Huapi se quemaron 10 mil hectáreas, en El Bolsón 2400, 5500 hectáreas la región del Lago Epuyen y 3800 hectáreas en otras áreas, en estas horas la comunidad de El Bolsón comienza a considerar que es posible que las llamas lleguen hasta su casco urbano.
Ahora bien ¿Cuál ha sido hasta aquí el rol del estado nacional entendiendo que las llamas arrasaron nuestros parques nacionales?
Gabriel Brizuela, es delegado de ATE, trabaja en el Parque Nacional Quebrada del Condorito en la provincia de Córdoba y junto a su compañera llegaron hasta el sur con el fin de ayudar a combatir las llamas, fue entrevistado por el Portal Canal Abierto y dejó estas impresiones que muestran el claro accionar anti estatal del gobierno de Javier Milei.
“Esto ocurre en el marco de una absoluta incertidumbre porque todos estos compañeros y compañeras que colaboran para apagar los incendios están con contratos trimestrales. En algún momento tuvieron contratos anuales y ahora con el cambio de gestión retrocedieron en su estado de precarización laboral. Es decir que van a luchar contra el fuego y no saben si después van a seguir siendo contratados o despedidos, como ha venido ocurriendo. A fin del 2024, en la última revisión trimestral, 30 compañeros –desde administrativos a personal científico técnico- fueron despedidos. Diez de ellos, brigadistas de incendios forestales”, señaló el delegado gremial.
Aun en medio del desastre la política juega en busca de poder, tal es así que la puja que se dio dentro del gobierno nacional entre Sandra Petovello y Patricia Bullrich quedó expuesta a fines del año pasado.
Bullrich mantuvo una lucha de varios meses para poder quedarse con los recursos “económicos” de la lucha contra el fuego, algo que sucedió hace un mes, cuando obtuvo gracias al cambio de la Ley de Ministerios a través del DNU 1136/24 con las firmas de Javier Milei, de Guillermo Francos, Gerardo Werthein, Luis Petri, Luis Caputo, Mariano Cúneo Libarona, Patricia Bullrich, Mario Iván Lugones, Sandra Pettovello y Federico Adolfo Sturzenegger, y de esta manera el “Manejo del Fuego” en nuestro país quedó bajo la tutela de la intransigente Patricia Bullrich.
Toda esta rosca la llevaron adelante mientras el fuego consumía 20 mil hectáreas en el Parque Nacional Nahuel Huapi.
“El Sistema Federal de Manejo del Fuego tiene como objetivos generales proteger y preservar el medio ambiente del daño generado por los incendios, velar por la seguridad de la población en general y de las personas afectadas al combate de incendios y establecer mecanismos para una eficiente intervención del Estado en las situaciones que involucren o demanden acciones y operaciones de prevención, presupresión y combate de incendios que aseguren el adecuado manejo del fuego”, así lo indica la descripción en la web del gobierno nacional, a esta altura y con los tristes resultados que exhibimos, claramente el gobierno ha dejado librada su suerte la vida de las y los habitantes de nuestra Patagonia.
Y se venía venir que los resultados iban a ser estos que hoy nos asustan, para mitad del año pasado las alertas ya estaban encendidas, según la Fundación Ambiente y Recursos Naturales (FARN) publicado en abril del2024, la gestión de Milei había avanzado en la reducción del 65% del presupuesto destinado a combatir estas situaciones ambientales.

Es menester recordar, para tratar de comprender este presente, que en octubre del año pasado Javier Milei firmó el decreto 888/2024 el Fondo Fiduciario para la Protección Ambiental de los Bosques Nativos (Fobosque), el cual había sido creado en 2001 con el fin de contar con financiación ante cualquier emergencia.
“Este decreto implica que la Argentina se quede sin herramientas para compensar a las provincias y a aquellos privados que hacen un esfuerzo para mantener los bosques nativos en pie, poniendo en altísimo riesgo a la biodiversidad y a los medios y modos de vida de las personas que habitan y dependen de estos ecosistemas”, sostuvo la Fundación Ambiente y Recursos Naturales en aquel momento.
De enero a julio de 2024, se produjeron más de 1400 incendios forestales, lo que significó más de un 100% más que en 2023, dato que además de estar emparentado con la crisis global del “cambio climático”, hecho que el gobierno niega, suma también la especulación inmobiliaria que muchas y muchos consideran es la mano negra detrás de estos siniestros.
Según detalla el diario Perfil, sobre el recorte antes mencionado, el gobierno solo ejecutó entre el 30% y el 39% en las áreas correspondientes, el resultado es la reducción considerable en las horas de vuelo previstas para prevenir y combatir los siniestros ambientales.
Para sumar y entender un poco más fino este triste asunto, en 2021 se ejecutó el 45% del presupuesto, año post pandemia, en 2022 alcanzó el 70%, en el 2023 el 78% y en 2024, año donde los siniestros se multiplicaron por dos, solo ejecutó el 24%, sumado a la motosierra aplicada.
Ley de reiterancia, la suspensión de las PASO, la Ficha Limpia, la agenda de la batalla cultural que persigue y cuestiona a personas por su identidad sexual, un espíritu anti woke, que las y los libertarios tratan de contagiar, mucho de eso, pero de acción de gestión y cuidado de la ciudadanía, nada de nada. Y el avance de las llamas en nuestra Patagonia así lo estarían demostrando.