El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, convocó de urgencia al Partido Justicialista (PJ) bonaerense y al Movimiento Derecho al Futuro (MDF) a movilizarse masivamente este jueves 6 de agosto hacia el Congreso de la Nación. La marcha busca repudiar el proyecto de «Ley de Inviolabilidad de la Propiedad Privada» —conocido como la Ley de Tierras— que la gestión libertaria pretende tratar en el Senado. Desde el gobierno provincial denunciaron la iniciativa como un plan sistemático de entrega de la soberanía y los recursos nacionales.
Los cambios cipayos en el proyecto de La Libertad Avanza
En su desesperación por conseguir los votos que convaliden el saqueo, el oficialismo nacional introdujo modificaciones de última hora al texto de la ley. Aunque la versión original de La Libertad Avanza buscaba la eliminación total de los límites para la compra de tierras por parte de capitales extranjeros, la nueva redacción propone elevar el tope legal del 15% actual a un escandaloso 25%.
Para la administración bonaerense, estos cambios cosméticos no alteran el espíritu entreguista de la norma. El ministro de Gobierno de la provincia, Carlos Bianco, advirtió que el presidente Javier Milei avanza «a contramano del mundo», donde la tendencia global es regular y proteger con fuerza los recursos estratégicos en lugar de rematarlos al mejor postor.
Extorsión y compra de votos en las provincias
La denuncia provincial también salpicó el armado político del gobierno nacional, exponiendo la total falta de sensibilidad federal del oficialismo. Bianco reveló que mientras la Jefatura de Gabinete de la Nación ignora sistemáticamente los reclamos institucionales de la provincia de Buenos Aires, sus funcionarios se dedican a recorrer el interior del país extorsionando a otros gobernadores.
El modus operandi denunciado consiste en retener ilegalmente los fondos coparticipables para luego ofrecer «devolver una partecita» a cambio de los votos clave necesarios para aprobar tanto la entrega de tierras como la polémica eliminación de las PASO. Ante este escenario de asfixia y entrega nacional, el peronismo bonaerense busca frenar en las calles un proyecto que atenta de forma directa contra el patrimonio de todos los argentinos.