Tras el histórico paro unificado de la semana pasada, el Gobierno bonaerense elevó su propuesta salarial al triple de la inicial. Los sindicatos docentes exigen una suba de dos dígitos para frenar la pérdida frente a la inflación.
La relación entre el gobierno de Axel Kicillof y los gremios docentes bonaerenses atraviesa uno de sus momentos más complejos en lo que va de la gestión. Luego del inédito paro general unificado que afectó a las escuelas de la provincia la semana pasada, el Poder Ejecutivo provincial movió sus fichas y ofreció un aumento salarial del 7% para el mes de julio. A pesar de triplicar la oferta inicial del 2,5%, las negociaciones continúan trabadas y todavía no hay acuerdo.
El impacto de la inflación y las arcas provinciales asfixiadas
Desde los sindicatos que nuclean a los trabajadores de la educación explicaron que el 7% sigue estando lejos de las necesidades del sector. El reclamo gremial apunta firmemente a una actualización de doble dígito que permita recuperar el poder adquisitivo perdido frente a una inflación acumulada que ya superó el 14% en lo que va de 2026.
Por su parte, el Gobierno de la Provincia de Buenos Aires alega encontrarse en una encrucijada financiera. Las arcas bonaerenses sufren el impacto directo del fuerte ajuste económico implementado por la administración nacional de Javier Milei y una marcada caída de la actividad económica general. Según fuentes provinciales, el Estado nacional mantiene una deuda superior a los 22 billones de pesos con el territorio bonaerense.
Tensión política y un cuarto intermedio clave
El conflicto salarial docente no solo representa un problema de gestión, sino también un fuerte desafío político para el gobernador. En medio de las proyecciones y discusiones internas de cara a una posible candidatura presidencial para 2027, Kicillof debe equilibrar las demandas de un sector que históricamente lo acompañó, pero que la semana pasada quebró una barrera simbólica al realizarle la primera huelga unificada.
Tras pasar a un cuarto intermedio, se espera que las conversaciones oficiales se retomen en las próximas horas. La administración provincial busca destrabar el conflicto salarial antes de que la tensión escale en las aulas, mientras los gremios evalúan los pasos a seguir con la nueva propuesta del 7% sobre la mesa.