Los empresarios del sector no cumplieron con los aumentos pactados y los trabajadores amenazan con un paro si no se ponen al día. El conflicto en el transporte automotor tiene un nuevo capítulo y el gobierno se debate entre aumentar las partidas de los subsidios o liberar el precio del boleto en el AMBA.
La falta de gestión es evidente, el maltrato al estado tiene sus consecuencias y quien deberá pagar las consecuencias será la y el usuario del transporte publico del Área Metropolitana de Buenos Aires.
Los empresarios se habían comprometido a pagar un sueldo inicial de $1.200.000, por su lado el gobierno debería haber actualizado la estructura de costos, el gobierno cumplió y los empresarios tampoco.
Por esto los trabajadores amenazan una vez más con concretar un paro en forma de reclamo, mientras que los empresarios están a punto de reducir drásticamente los servicios en el AMBA. El gremio liderado por Roberto Fernández, la Unión de Transporte Automotor, volvió ayer lunes a negociar con los empresarios en medio de un clima por demás tenso.
Los empresarios esperan una señal del ejecutivo nacional, más precisamente de la Secretaría de Transporte de la Nación conducida por Franco Moguetta, la misma que homologó los aumentos que salieron de la última paritaria, pero que no cumplió con la actualización de costos, es decir, aumentos en los subsidios.
Cabe recordar que el gobierno anunció que en este 2025 trataría de quitar el 100% de los subsidios y esto decantaría en un fuerte aumento del boleto que podría alcanzar del valor para el viaje mínimo y llevarlo a $1.200.
Resta solo esperar si trabajadores, empresarios y gobierno acuerdan y el paro o la reducción de servicios no llegan a realizarse.