Un enorme papelón protagonizó el ex presidente del Brasil, y uno de los referentes del fascismo latinoamericano, al querer romper su tobillera y darse a la fuga.
Jair Bolsonaro fue detenido preventivamente tras que su sistema de seguridad diera las alertas necesarias por detectarse una violación del monitoreo electrónico durante una manifestación convocada en su domicilio.
El ex mandatario brasileño fue sentenciado a 27 años de prisión por conspirar contra la democracia y querer llevar adelante un golpe de estado para impedir la asunción del actual presidente Lula Da Silva. Según informaron desde la Corte Suprema del Brasil, esta detención preventiva no obedece al cumplimiento de la condena, sino a tratar de resguardar el orden público.
La defensa de Bolsonaro exige lleve adelante la prisión de forma domiciliaria por problemas de salud, mientras que para la querella está en condiciones optimas de cumplir la condena. Es otro episodio más donde el presidente de ultraderecha brasileño juega al borde de las leyes, solo que esta vez la justicia trabó su posible fuga.