La designación de Peter Lamelas como futuro embajador de los EE UU en nuestro país, más sus declaraciones ante el Senado norteamericano encendieron todo tipo de alertas, entre estas la manifiesta próxima injerencia que piensa llevar adelante en nuestra soberanía.
Peter Lamelas habló de todo ante el Senado norteamericano, nada se guardó, como nunca el imperio busca desembarcar en nuestro país y comenzar a hacer sentir su poder. Desde su interacción con cada una de nuestras provincias con el fin de intervenir en decisiones políticos estratégicas, como acuerdos con gobiernos como el chino o el ruso, hasta meter mano en la justicia y conseguir que Cristina Kirchner quede alojada en una cárcel y no continuar con su prisión domiciliaria.
Asusta el imperio, pero más el cipayismo reinante en esta coyuntura propuesta por el libertarismo y su apego incondicional a los EE UU e Israel.
El bloque de diputados peronistas prepara un proyecto de resolución para declarar persona no grata a Lamelas y que su iniciativa llegue hasta el parlamento norteamericano. Desde Spruille Braden en la década del 40 y su participación activa en nuestra política que no se veía algo de esta magnitud. Aquella vez el peronismo logró dejar a los intereses norteamericanos fuera de nuestra vida política, la pregunta que hoy nos hacemos es si Javier Milei avanzará en una entrega de nuestro sistema republicano democrático en manos extranjeras.
«El Honorable Congreso de la Nación Argentina, en ejercicio de sus atribuciones y en resguardo de la soberanía, la dignidad y los intereses de la República, se ve en la necesidad de expresar su más enérgico repudio a las declaraciones realizadas por el señor Peter Lamelas, propuesto como Embajador de los Estados Unidos de América en Argentina, durante su audiencia ante el Comité de Relaciones Exteriores del Congreso estadounidense», señala el proyecto de la bancada peronista.
Apuntan sobre que «las declaraciones de Lamelas desconocen el más elemental principio de soberanía popular. En las democracias representativa las decisiones las toman quienes han sido elegidos para ello y no fuerzas externas que sólo podrían hacerlo sosteniendo sus decisiones en la fuerza. Además, no reconocen la existencia de un sistema federal de gobierno y las autonomías provinciales».
Y enfatiza un pedido: «Transmitir la presente Declaración al Gobierno de los Estados Unidos de América por los canales diplomáticos correspondientes».