Adrián Pérez: “No tiene piso la caída, nos está haciendo pedazos la industria”

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La actividad metalúrgica nacional sumó en septiembre un nuevo capítulo a su prolongada crisis productiva. Según el último informe de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), el sector registró una baja interanual del 3,3% y acumula una contracción del 5,3% en lo que va de 2026. En sintonía con este escenario macroeconómico, Adrián Pérez, secretario general de la Seccional UOM Quilmes, trazó un duro diagnóstico sobre el impacto real en las fábricas de la región y advirtió sobre las alarmantes consecuencias del modelo económico actual.

Al ser consultado por La Matriz Noticias sobre si esta caída constante desde diciembre de 2023, momento del desembarco de Javier Milei en le gobierno nacional, el referente gremial fue contundente: «la verdad que no, yo creo que no tiene piso la caída, lamentablemente. Creo que en todos los niveles productivos de nuestra cadena tenemos competencia leal y desleal. En materia de importación, sin aranceles, sin controles aduaneros, es muy difícil y nos está haciendo pedazos la industria».

Capacidad ociosa y el fantasma de los 90

El informe de ADIMRA expone que la Utilización de la capacidad instalada (UCI) se ubicó en un crítico 40,2%, el nivel más bajo para un septiembre desde que se inició la serie estadística en 2016. Los sectores más afectados a nivel nacional fueron Fundición (-8,8%) y Carrocerías (-7,6%), arrastrados por la debilidad de la demanda y la competencia importada.

Para Pérez, esta radiografía nacional se traduce de forma directa en el día a día de los talleres y plantas metalúrgicas de los distritos de Quilmes, Berazategui y Florencio Varela. «Sí, es uno de los sectores más golpeados. Creo que el de textil y el de calzado están en peores condiciones que nosotros, pero sí estamos al 40% de la capacidad instalada productiva y el 60% ocioso», detalló el secretario general.

La preocupación sindical radica en que este estancamiento active una crisis sistémica en la cadena de suministros, un proceso similar al registrado en crisis previas de la economía argentina. «Eso significa que las empresas o están trabajando a empatar o perder, que eso sabemos nosotros, ya lo vivimos en los 90. En algún momento se empiezan a cortar las cadenas de pago; con eso no pueden seguir produciendo aunque quisieran, porque los proveedores ya se cayeron, entonces no tienen dónde realizarlo, y muchos proveedores no quieren trabajar al riesgo de que no les paguen. Entonces la situación es alarmante», alertó Pérez.

El rol de la política y el contraste con la realidad

Respecto a las alternativas que se manejan desde el plano político e institucional para frenar el deterioro industrial, el titular de la UOM Quilmes apuntó contra los consensos legislativos que convalidaron las reformas del Poder Ejecutivo, haciendo hincapié en el impacto de la Ley Bases en el mundo laboral.

«Y desde la política o el sindicalismo, a ver, la política viene no pudiendo, cuando hablaremos de la política, el sector de la oposición, trabajar en un entramado que ponga un freno, primero, a las leyes que creemos nosotros, que son desde el sindicalismo, de una gravedad inusitada, como la quita de los derechos de los trabajadores, cuando salió la ley Bases en un principio, que tiene mucho de esta ley, de esta ley mal llamada de reforma laboral, porque lo único que es una quita derecho indiscriminada y de una manera salvaje. Hay una realidad también que no escapa a que la política, desde la oposición, muchos de los actores que llegaron con un signo político opositor al mismo, hoy son los más grandes aliados», criticó.

Pérez respaldó las estadísticas de la entidad empresarial al señalar que «La verdad que sí, porque son números hechos, trabajados», y cruzó enérgicamente los discursos oficiales sobre la situación social y económica del país.

«Si hay gente del pueblo común, ese de a pie, que no vea que su realidad contrasta con algo, si se quiere, inhumano en la manera del discurso de quien tiene los destinos de nuestro país, de conducir al mejor camino a todos, porque cuando uno es presidente tiene que gobernar para todos, para el que lo vota y para el que no vota. Y creo que es insensible lo que ha dicho, porque es una realidad que la gente come muy mal, hay gente que pone un plato de comida para sus hijos y termina tomándose unos mates a la noche, si él cree que eso no pasa, y creo que le venden una realidad diferente a la que está pasando hoy en la Argentina», sentenció.

Negociación colectiva y cláusula de revisión

En un contexto donde el empleo metalúrgico registra una caída interanual del 1,9%, la discusión salarial se vuelve un eje clave para sostener el poder adquisitivo de los trabajadores. Pérez destacó el marco de diálogo mantenido con las cámaras del sector y cómo lograron cerrar el último acuerdo paritario frente a un escenario adverso.

«Por eso digo que nosotros hemos hecho un trabajo serio de intercambio de datos con Adimra, a donde, a pesar de eso, hemos conseguido una paritaria, la mejor que con todas estas circunstancias que venimos detallando hemos podido sacar, con la conciencia de haber trabajado de la mejor manera posible», valoró el dirigente gremial. De todas maneras ha dejado abierto cualquier camino posible si la inflación sigue haciendo mella en el poder adquisitivo de los salarios de las y los trabajad

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