El exjefe de Gabinete solicitó más tiempo ante el fiscal Gerardo Pollicita para intentar justificar un desfasaje millonario en sus cuentas. A meses de las denuncias por presuntas maniobras con fondos públicos, la defensa busca ganar tiempo frente a una posible citación a indagatoria.
La situación judicial del exjefe de Gabinete, Manuel Adorni, se complica cada vez más. Ante el inminente vencimiento del plazo otorgado por el fiscal federal Gerardo Pollicita, la defensa del exfuncionario presentó un pedido de prórroga para intentar responder a un requerimiento de 20 preguntas clave sobre la evolución de sus bienes.
La investigación penal apunta a determinar si los «incrementos, adquisiciones y desembolsos» de Adorni y su entorno familiar directo poseen un origen lícito comprobable. Tras meses de recolección de pruebas sobre presuntas maniobras irregulares con dinero público durante su paso por la gestión nacional, la falta de una presentación sólida forzó a sus abogados a pedir tiempo para delinear una estrategia de defensa.
Números en rojo y desfasaje millonario
La auditoría sobre el expediente expone números que el exvocero presidencial no ha podido conciliar. De acuerdo con el relevamiento judicial, los ingresos registrados de Adorni y su pareja sumaron $229.752.283,20. Sin embargo, los gastos detectados en el mismo período escalaron a $272.820.832,20, dejando una brecha en descubierto de $43.068.549.
A este desajuste en moneda nacional se le añade una cifra en divisa extranjera por u$s 402.578,12 en consumos y erogaciones que, según el dictamen fiscal, carecen de correlato con sus ingresos legítimos acreditados. Ahora, el juzgado interviniente resolverá si otorga el plazo extra solicitado, mientras en los tribunales de Comodoro Py no se descarta una futura citación a declaración indagatoria.