Referentes sociales acusan a la plataforma de Marcos Galperín de retener de forma directa las asignaciones y la Tarjeta Alimentar de los sectores más vulnerables. Polémica por tasas de interés de hasta el 500%.
Una grave denuncia golpea de lleno al corazón del modelo de desregulación financiera en Argentina. Distintos referentes de movimientos sociales acusaron formalmente a Mercado Pago, la billetera virtual del magnate Marcos Galperín, de confiscar y retener de manera directa los montos de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar pertenecientes a beneficiarios sociales que registran deudas en la aplicación.
La maniobra sale a la luz tras registrarse niveles históricos de morosidad provocados por las tasas de interés de entre el 400% y 500% anual que cobra la plataforma por sus préstamos rápidos. Según advierten los denunciantes, el «gancho» inicial de la empresa consiste en ofrecer beneficios y premios para que los beneficiarios elijan cobrar sus asignaciones estatales a través de la aplicación. Una vez dentro del sistema, ante la necesidad extrema de cubrir alimentos, garrafas o boletas de luz, acceden a créditos que luego se vuelven impagables.
«Le mete la mano en el bolsillo a los más pobres»
«Factura la cuota directamente cuando le hacen la transferencia», detalló la dirigente de Libres del Sur, Silvia Saravia, exponiendo un mecanismo que deja con saldo cero a los sectores más desprotegidos apenas el Estado les deposita la ayuda alimentaria.
La polémica cobra un fuerte tinte político al señalarse que el Gobierno de Javier Milei propició este escenario a través de la falta de controles y desregulaciones financieras, beneficiando directamente al empresario más poderoso del país. El escándalo es total: mientras el dueño de la firma mantiene su residencia fiscal en Uruguay para evitar pagar cargas tributarias, su plataforma retiene y se financia con los recursos públicos destinados a combatir el hambre de las infancias argentinas.