La Unión de Trabajadores y Trabajadoras de la Economía Popular (UTEP) realizó este miércoles 5 de agosto una jornada de lucha nacional frente a las sucursales del Banco Nación. La movilización fue la muestra del rechazo de los sectores populares a la decisión del Ministerio de Capital Humano de dar de baja a más de 900.000 beneficiarios del programa Volver al Trabajo (VAT), un ingreso mensual que se encontraba congelado en $78.000 desde el año 2024.
Claves del conflicto social:
- Bajas masivas: La medida oficial dejó sin los ingresos que el estado nacional aportaba a trabajadores que cumplen tareas en comedores, reciclado, construcción y cooperativas. Un derecho adquirido tras años de lucha.
- Impacto territorial: Organizaciones denuncian que retirar este sostén estatal precariza los barrios y fomenta el avance de las redes delictivas.
- Convocatoria a Plaza de Mayo: El sector ratificó que este viernes 7 de agosto marchará junto a la CGT y las CTA desde San Cayetano.
Laura Cibelli, referenta del Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), que hoy junto a otras y otros referentes de distintas organizaciones sociales como el concejal Gabriel Ibarra del Movimiento Evita o el secretario general adjunto de ATE Quilmes, Alejandro Quiñonez, encabezó la protesta, detalló la gravedad de la situación en el epicentro de la protesta local: «Hoy estuvimos en el Banco Nación de Quilmes, en otros bancos de todo el país. Estuvimos reclamando el cobro de nuestro salario de muchos compañeros y compañeras que hoy dejaron de cobrar su salario, sus 78 mil pesos, miserables, pero un derecho adquirido al reconocimiento de ese trabajo en las ollas populares, en los barros, en los reciclados, cuidando autos, haciendo distintas tareas y trabajando mucho, mucho por muy poco, pero trabajando».
La dirigente gremial también advirtió sobre las consecuencias del desfinanciamiento en el entramado social: «La verdad es que estamos muy tristes y a la vez muy enojados por la baja, por la decisión del gobierno. Hoy fuimos a los bancos, pero estamos saliendo este 7 de agosto, como todos los años, pero este año tiene otras características. No solo que estamos acompañados por la CGT y la CTA, sino también con el dolor y la bronca que nos da este gobierno, que nos quita lo poco que tenemos, que sigue queriendo vender la patria y que nosotros todos juntos de pie vamos a enfrentar, no vamos a dejar pasar este tipo de medidas, vamos a pelear porque los laburantes en la Argentina tienen derechos, porque necesitamos tener un acompañamiento, porque cada comedor que se cierra es una avanzada del narcotráfico».