El gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, encabezó un sorpresivo encuentro político en su provincia al recibir al diputado nacional Máximo Kirchner y a los senadores Eduardo «Wado» de Pedro y Juliana Di Tullio. La reunión, impensada meses atrás tras la fuerte disputa por la conducción del Partido Justicialista (PJ), marca un fuerte giro estratégico y abre nuevas hipótesis de cara a las elecciones presidenciales de 2027.
El peronismo federal y el kirchnerismo redefinen la interna
El motivo formal del viaje de la comitiva kirchnerista fue la conmemoración de los 50 años del martirio de Monseñor Angelelli. Sin embargo, el trasfondo político dominó la jornada. Quintela compartió una foto oficial abrazado a Máximo Kirchner y destacó la necesidad de construir una «Argentina más justa y federal».
Este acercamiento busca saldar las diferencias del pasado reciente y posicionar al mandatario riojano como uno de los principales referentes del peronismo del interior del país frente al centralismo del AMBA.
La ausencia de Kicillof y la búsqueda de la unidad
A pesar del clima de reconciliación entre La Rioja y La Cámpora, la foto de unidad nacional quedó incompleta. El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, decidió no asistir al acto del sábado. En su representación, envió a Cristina Álvarez Rodríguez, jefa de Asesores de su gabinete.
La carrera hacia 2027 se encuentra en un punto de ebullición y estos movimientos anticipan un nuevo reordenamiento de alianzas dentro de la principal fuerza opositora.