El expresidente Mauricio Macri brindó un reportaje en el canal de noticias La Nación+, medio al que se señala como su propiedad, rodeado de periodistas amigos y aseguró que una parte de la sociedad “está fanatizada” y que “el kirchnerismo tiene secuestrado al peronismo”.

Macri está de vuelta, luego de un parate (vacacional de más de un año) el ex mandatario reapareció con fuerza, presentó un libro y ahora comienza un recorrido mediático que lo llevará por distintos canales y radios.

Como no podía ser de otra manera comenzó por el canal de noticias que se sospecha es de su propiedad y con un panel de periodistas cercanos a sus ideas y posiciones.

Aseguró haber fracasado porque hoy gobierna el “populismo” y afirmó: “Yo no trabajé cuatro años y dejé la vida por este país y por todos los argentinos para que volvamos atrás. Hoy se están desanudando cada una de las reformas que hicimos”.

Le preguntaron por el pasaje de su libro donde habla de Cristina Fernández de Kirchner, sobre lo que quiso expresar cuando ¿escribió? “no está bien” y respondió de manera muy cruda: “No tiene contacto con la realidad. Ella genera su verdad y después la repite con una fuerza y liderazgo que logra que un porcentaje de la sociedad termine creyendo a partir de lo que ella dice que sucede”.

El ex mandatario negó que él y Cristina fuesen los responsables que no haya una unión nacional: “Es una superficialidad. La grieta son valores no son personas”.

Por otro lado se refirió a la mesa judicial, negó que haya existido un proceso de lawfare durante su gobierno y sostuvo que si existieron reuniones, como está comprobado que ocurrió, entre el ejecutivo y la justicia fueron para debatir reformas en lo judicial y no para perseguir a nadie o doblegar a ese poder.

Macri hizo foco en este tema luego que la jueza María Servini de Cubría llamara a indagatoria a un estrecho colaborador suyo, Fabián “Pepín” Rodríguez Simón, tras comprobarse la existencia de 59 llamadas entre él y el ministro de la Corte Suprema Carlos Rosenkratz, el mismo que quiso sentar por un DNU en el máximo tribunal y que representara los intereses del grupo Clarín y Farmacity.

También se refirió a la gestión en el ejecutivo nacional de Alberto Fernández: “Yo creo que este es el último gobierno populista que vamos a tener en la Argentina porque va a fracasar”. Montó su discurso en que la gente debería comprender el daño que hace el “populismo” y dejó claro que debe fracasar este gobierno para una eventual vuelta suya al poder.

Repitió el latiguillo mediático de los comunicadores de la derecha al afirmar que no es Alberto Fernández quien tiene las riendas del poder en nuestro país sino la vice presidenta y sobre el peronismo solo atinó a decir que se puede hablar y construir con Miguel ángel Pichetto y Juan Schiaretti, señalando que a Sergio Massa se le dio una oportunidad pero él prefirió “seguir atado al kirchnerismo”.

Cuando le preguntaron por su futuro político con firmeza aseguró que no será candidato (en 2021) y sostuvo que “la democracia está en peligro, una autocracia no es una democracia“.

En un pasaje de la entrevista Macri adelantó cual sería el perfil de un eventual gobierno suyo con la oposición. Se le preguntó por Gildo Infrán y su relación cuando era presidente, socarronamente y peligrosamente Luis Majul le cuestionó que le diera el dinero de la coparticipación a Formosa, a lo que Mauricio Macri contestó: “Esa es otra crítica que me tengo que hacer”, dejando claro que actuará con mano de hierro con las administraciones provinciales que no sean de su signo político.

Una y otra vez cargó contra todo lo que pueda oler a peronismo, apuntó contra gobernadores y gobernadoras a los que por poco los trató de traidores al señalar que “Schiaretti fue el único que se mantuvo a un margen, todos los demás que decían que querían acordar con políticas de integración, de transparencia o modernización, cuando llegó el momento de la verdad ¿dónde están? Alineados con el kirchnerismo”.

Macri negó todas las causas de corrupción que se están investigando, desde la compra-venta de parques eólicos, que lo tiene como protagonista a su hermano Gianfranco, o el negocio de los peajes y autopistas, que lo tiene a él y sus empresas en la mira de la justicia.

“Durante mis cuatro años ese corporativismo no existió. Hubo licitaciones transparentes y ganaba el que hacía una mejor oferta al estado. Demostrando que el sistema lo ordena el liderazgo político, la conducción política y no la empresaria”, afirmó.

Tampoco se olvidó de Hugo Moyano y de su hijo Pablo, y no hubiera podido hacerlo jamás si Majul, su apuntador predilecto, está en la mesa. Sobre la familia del sindicato de Camioneros el ex mandatario expresó ante la pregunta si su gobierno quiso meter preso a los Moyano: “Mi gobierno genero las condiciones para que la gente que sufría, y sigue sufriendo, extorsiones y atropellos por parte de los Moyano hiciese la denuncia”.

Sobre el final de la entrevista hizo referencia al desempeño del gobierno nacional durante la emergencia sanitaria. Su comentario partió de una crítica de Alberto Fernández quien señaló “Que mientras Macri duerme”, haciendo referencia al papelón de haber asistido a una reunión de trabajo dormido y desde su cama, “nosotros vacunamos”.

“Primero el gobierno no está vacunando, si estuviésemos vacunando como Chile no estaríamos todos mucho más tranquilos. Entramos a una cuarentena eterna equivocada el 19 de marzo del año pasado, llenamos de miedo a la población, trajimos mucho costo social con lo que se hizo y ni siquiera nos adelantamos para comprar las vacunas suficientes”.

Un auténtico Mauricio Macri está de vuelta, un negador serial que omite una y otra vez decir la verdad de la influencia que han tenido los poderes económicos que representa en el crítico presente de nuestro país.

Un Macri que se fue dejando degradada a la cartera de salud, dejando a la población en medio de una pandemia y sin herramientas.

Un Macri que alineó al poder judicial para llevar adelante uno de los capítulos más siniestros de persecución y hostigamiento dentro de períodos democráticos.

Un Macri que pareciera acabado políticamente, fuera y dentro de su espacio, pero que mantiene un nada despreciable caudal de votos.  Un Macri negador e irresponsable.

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