Dirigentes de la oposición denunciaron ante la justicia a Soledad Quereihac, esposa del gobernador bonaerense Axel Kicillof, por haber ofrecido a Beatriz Sarlo ser parte de una campaña de bien público.

El capítulo que abriera la pensadora y escritora Beatriz Sarlo no se cierra, más allá que ella misma haya reconocido “públicamente” haber mentido o como mínimo haber distorsionado la realidad, cunado dijo hace semanas en el canal de noticias TN que le ofrecieron vacunarse “por debajo de la mesa”.

Soledad Quereihac se había contactado con Beatriz Sarlo por medio del editor jefe de la editorial Siglo XXI, editorial que publica los trabajos de ambas, Carlos díaz, quien reconoció que inició gestiones con Sarlo aclarándole cual era el espíritu de la campaña a la que la invitaban a ser parte.

Todo el ofrecimiento quedó registrado en una serie de mails que la escritora presentó en la justica y por estos la justicia decidió no avanzar al considerar que no había dolo alguno.

Dirigentes de la coalición opositora hicieron caso omiso a esta declaración e impulsaron una denuncia en la justicia contra la esposa del gobernador Kicillof.

Tocado por esto Axel Kicillof salió en sus redes a mostrar su enojo y defender a su familia: “¡Bingo! Me acabo de enterar de que tres miembros de la oposición, uno un denunciador serial (Yamil Santoro), y otro de ellos diputado nacional (José Luis Patiño), presentaron una denuncia contra mi esposa, Soledad Quereilhac”.

Y apuntó contra el entramado desestabilizador: “Se cierra así el triángulo del lawfare: Clarín, Comodoro Py y el macrismo. La denuncia es un absurdo sin pies ni cabeza, como tantas otras. Ni siquiera tiene que ver con la campaña de concientización para la vacunación”.

Con enojo continuó expresando en su cuenta de Twitter: “Ahora la acusan de hacerse pasar por funcionaria pública. No soy abogado, pero es una figura que se podría usar, por ejemplo, cuando quien no ha sido elegido diputado se sienta en una banca y pretende votar. O exhibe una credencial falsa de policía para hacer una inspección”.

Kicillof aseguró que existe solo un destino en la mente de dirigentes y dirigentes de la oposición: “Ensuciarme a mí, a mi familia y a la campaña de vacunación de la Provincia de Buenos Aires”, que ya lleva más de 800 mil vacunados. Recordemos que Kicillof ya cruzó al medio que comanda Héctor Horacio Magnetto por “militar contra la vacunación” y hacer “campaña” para que la gente no se vacune contra el coronavirus.

La provincia, con su hasta aquí exitosa campaña de vacunación, recibe golpes por parte de jueces,, fiscales, periodistas y miembros de la coalición opositora. Varios allanamientos se han dado en las últimas horas en hospitales de la provincia por denuncias de vacunados sin referencia. Uno en el hospital El Cruce y el otro en el Materno Infantil de San Francisco Solano.

En los dos casos comenzó con versiones de periodistas cercanos a la oposición, dirigentes y diregentas tomando estas publicaciones y presentándolas como pruebas para que la justicia habilite el gran show y termine allanando y abriendo una investigación.

El lawfare lejos de desaparecer aceita su mecanismo y se multiplica en todo el territorio.

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