El diputado nacional de JxC, Fernando Iglesias, salió a cruzar a Lilita Carrió por criticar la vacunación de Macri en el exterior.

Lilita Carrió aseguró en una nota con el diario La Nación que “Si soy una líder de convicciones y principios, no me puedo ir a vacunar a Miami”, apuntado directo contra la figura del ex presidente Mauricio Macri. Estas declaraciones fueron título y se inscriben dentro de la puja que hoy existe dentro de la coalición opositora rumbo a las elecciones intermedias de este año.

El hecho que Macri se haya vacunado en EE UU, luego de afirmar en dos oportunidades que no lo haría hasta que la última persona de riesgo en nuestro país se vacunara, generó fuertes críticas desde todos los sectores políticos y sociales. Solo un minúsculo grupo, amplificado en redes, solo pudieron esgrimir como defensa que el ex presidente lo había hecho para liberar una vacuna en el país.

Carrió, que de palomita no tiene nada, habló de todo, que es lo mismo que hablar de nada, pero dejó la frase para el título. Fuego amigo y cercano, una devolución de gentilezas.

Iglesias, hombre sin estructura alguna, no identificado con ningún colectivo concreto por el que responda, hace lo que tiene que hacer, salir a tuitear. Es lo que le corresponde por los suculentos ingresos que recibe como diputado nacional, además de algunos lujos extras como la adquisición de un loft en el barrio de San Telmo, por esta propiedad  el diputado Rodolfo Thailade lo denunció por enriquecimiento ilícito.

“Yo, si fuera líder, iría a vacunarme a algún país que tenga un plan vacunatorio razonable, que ya haya vacunado a sus ciudadanos y en el que los funcionarios del Gobierno no se roben las vacunas. Por mi salud y para mostrarle a la Argentina el modelo que queremos. Para mí, eh”, publicó Iglesias defendiendo al ex presidente.

Más tarde volvió sobre el tema: “La cosa es muy sencilla: si la propiedad privada no vale, tampoco vale vivir en un barrio cerrado. Si la propiedad privada vale, todo ciudadano, con sus ingresos, puede tomarse un avión a donde quiera y vacunarse dónde quiera. Tertium non datur. Fin del capítulo”.

Mientras Argentina registra índices descomunales de pobreza e indigencia y vive un momento crítico por la suba de contagios y las nuevas variantes, para Iglesias importa el dinero y nada más.

En territorio PRO la ética y moral desparecen ante la obtención de poder. Macri lo detenta y este le da todo tipo de inmunidad e impunidad. Puede afirmar y prometer y luego negar e incumplir y aun así no tendrá siquiera reproches.

Iglesias es de sus primeras antorchas mediáticas para encender el fuego de la nada y el odio.

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