El sistema de salud privado de la ciudad de Buenos Aires vive horas dramáticas, los sanatorios Güemes, IADT, Británico, Italiano, Alemán, Los Arcos, La Trinidad, Mitre, Cemic y Mater Dei, entre otros, al borde del colapso.

El sistema de la salud de nuestro país está en emergencia, sin embargo en algunas ciudades está colapsado. En CABA las ambulancias pasan horas buscando una cama donde poder internar a un paciente.

8 de cada 10 porteños se atienen en el sector privado, hoy colapsado. Muchos pacientes son derivados a sanatorios del conurbano o quedan horas a la deriva hasta encontrar un lugar. La situación dramática engloba a empresas prepagas de salud, obras sociales y hasta el PAMI.

El Sanatorio Güemes, el Sanatorio de los Arcos, la Trinidad de Palermo, el Sanatorio Mitre y el Cemic, al igual que establecimientos públicos como el Hospital Tornú, el Piñero y el Hospital de Clínicas informaron que la ocupación superó el 90% y todo indica que si no se toman medidas colapsará a tal punto de desbordarse y ya no poder atender a más personas.

Desde las entidades mencionadas aseguran que “la situación es mucho más compleja que en el peor momento del año pasado”.

Increíblemente desde el gobierno de la ciudad aseguran que el sistema está sobrecargado porque hay muchas personas que están “recuperando una deuda de atención” en tratamientos postergados por la pandemia durante el año pasado.

La ocupación de camas UTI está en 93 por ciento, en promedio, según los últimos números de esa cámara. Datos oficiales del GCBA, el 81,3 por ciento de los porteños tiene esa cobertura. Sólo el 18,7 por ciento depende del Hospital Público.

“A este ritmo de contagios, en cuatro o cinco días el sistema deja de aguantar”, dijo esta semana Claudio Belocopitt, presidente de la Unión Argentina de la Salud. Y algo de razón tenía porque la suba en los contagios no cede y la preocupación crece.

Algunos datos que pueden ilustrar de que se habla cuando se habla de colapso: el Hospital Alemán, sólo acepta pacientes Covid que estén asociados a su propia cobertura y rechaza a los que llegan por convenio con otros planes, el Sanatorio Mater Dei, le pide a las prepagas y las obras sociales que no envíen a sus asociados con síntomas compatibles con coronavirus a su guardia porque no tienen capacidad para recibirlos. El Sanatorio Güemes, el más grande del país, contaba antes de la pandemia con 60 camas de terapia intensiva. Hoy tienen 110. Están todas ocupadas.

Galeno y OSDE ocupan hoteles para poder internar pacientes que necesitan monitoreo, el Sanatorio La Trinidad de Palermo tiene un 95 por ciento de sus camas ocupadas, casi la mitad por Covid. En el Cemic, la ocupación llegó al 100 por ciento.

La situación es desesperante y la grieta política hace lo suyo. En el gobierno de la provincia de Buenos Aires reconocen que estudian la posibilidad de llevar adelante medidas más restrictivas para frenar el “tsunami” del que habla Kicillof, en el de la ciudad dicen estar muy preocupados pero no creen en el colapso del sistema.

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